Terapia Sonora

Terapia Sonora

Cuencos Tibetanos / Gong.

La terapia sonora con cuencos tibetanos y gong armoniza el sistema nervioso, reduce la actividad de las ondas cerebrales, disminuye la frecuencia respiratoria y cardíaca, facilitando la liberación de energía bloqueada y la alineación de todos los sistemas corporales y energéticos. La armonía que producen sus sonidos no solo reduce el estrés sino que favorecen estados de verdadera conexión y de profunda transformación espiritual.

Todo el Universo es vibración

“Todo en el Universo es vibración” sostiene una de las Leyes Espirituales. Y nosotros, como parte del Universo también lo somos. Nuestro cuerpo, nuestras células, todos nuestros procesos biológicos y emocionales, hasta nuestros sentimientos, todo en nosotros vibra.

Pero no vibramos de cualquier manera: en un estado de equilibrio natural, en un estado natural de salud, vibramos en armonía. Sin embargo, ese estado de equilibrio puede perderse fácilmente debido al estrés, al ritmo vertiginoso de vida actual, a todo aquello que nos hace vivir desconectados de nuestro verdadero ser. Así se generan tensiones físicas y emocionales que interfieren en nuestra armonía interna y nos conducen a experimentar cansancio, dolor y enfermedades del cuerpo y de la mente y a vivir conflictos en nuestras relaciones.

El sonido ha sido utilizado por el hombre desde siempre como herramienta de conexión profunda con nuestro ser, y por lo tanto, de sanación. Para ello usaban instrumentos que produjeran sonidos que vibraran en consonancia con la vibración del Universo, los sonidos armónicos. Los cuencos tibetanos y por el gong tienen la capacidad de crear cambios vibracionales en el cuerpo físico y también, en la mente y las emociones. Sus sonidos armónicos, por el principio de resonancia, nos ayudan a recordar y recuperar nuestras frecuencias olvidadas y a devolver a nuestra mente y a nuestro cuerpo a un estado de salud en términos de armonía.

¿Cómo sana el Sonido?

Los bloqueos generados, primero, en nuestro cuerpo energético -aura o cuerpo vibratorio- pueden, con el tiempo, dañar nuestro sistema de defensas y generar enfermedades. Los sonidos armónicos emitidos por instrumentos como los cuencos tibetanos y los gongs ayudan a disolver estos bloqueos, permitiendo que la energía vuelva a circular fluidamente y promoviendo, por lo tanto, un mayor balance en nuestros cuerpos energético y físico.

Como efecto inmediato, la vibración armónica producida por cuencos y gong produce un equilibrio en los dos hemisferios cerebrales, lo que favorece el estado de relajación y de quietud mental, similar al que se alcanza en estados meditativos.

Esta relajación profunda predispone a los cuerpos físico y mental a abandonar tensiones y actitudes negativas o de defensa, favoreciendo a su vez, en un círculo virtuoso, el sistema inmunológico, resultando en una mayor salud a nivel del sistema físico. Si aceptamos que el sonido es vibración y que la vibración afecta cada parte de nuestro ser físico, entonces entendemos que el sonido se escucha no solo a través de nuestros oídos sino a través de cada célula de nuestros cuerpos.

A nivel físico, cuando los cuencos tibetanos se colocan directamente sobre el cuerpo, las vibraciones sonoras que se transmiten directamente a los tejidos, a través del 70 a 80% de agua y fluidos en nuestro sistema del sistema óseo, masajean los órganos y los músculos.

¿Cuáles son sus efectos sobre la salud?

El uso del sonido de los cuencos tibetanos y del gong conduce la mente de un estado de alerta a un estado de profunda serenidad e integración. Este estado, similar al que se genera con técnicas de meditación avanzadas, se logra con estos instrumentos de una manera fácil y casi instantánea, aun cuando no se tenga ninguna experiencia previa en meditación: las ondas cerebrales bajan su frecuencia de vibración alcanzando un estado Alfa, de entre 8 y 13 Hz, propias del estado meditativo.

Se ha comprobado que los sonidos armónicos de cuencos y gong disminuyen el ritmo cardíaco, la presión sanguínea, la respiración, la tensión neuromuscular y, como hemos visto, hasta la frecuencia de las ondas cerebrales. Cuando el cuerpo se enferma, se establece un patrón de sonido diferente que no vibra en armonía. Con el uso de armónicos es posible reintroducir el patrón armónico correcto para curarlo.

Pero básicamente la razón por las que el sonido sana a nivel físico es porque produce una profunda transformación en los planos emocional y espiritual.

¿Cuál es el rol del facilitador en la Terapia Sonora?

Durante la sesión individual (Masaje Sonoro) o en una armonización grupal (Baño Sonoro), el facilitador afina su sensibilidad para entrar en sintonía con el cuerpo vibratorio de la/s otra/s persona/s.

Desde esa conexión, acompaña a la persona en un cambio de conciencia en el proceso de reequilibrio armónico.

Beneficios de la Terapia Sonora

  • Alivia las tensiones físicas y mentales.
  • Ayudar a relajarse y sentirse tranquilo.
  • Aumenta la vitalidad.
  • Mejora el sueño.
  • Disuelve el estrés físico, mental y emocional.
  • Equilibra mente, cuerpo y espíritu.
  • Conduce a estados meditativos y de paz.
  • Promueve la claridad mental y la intuición.

¿Qué te ofrecemos?

1. Sesiones Individuales

  • Masaje Sonoro: Se recibe en camilla, con ropa. Los cuencos se apoyan directamente en el cuerpo, recibiendo directamente la vibración generada por el instrumento, además del sonido.
  • Baño Sonoro: Se puede recibir sentado o en camilla. Puede de Baño de Gong o de Cuencos Tibetanos, o una combinación con ambos instrumentos.

2. Encuentros de Armonización Grupal


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